Danza Butoh
Cuerpo, silencio y transformación
Desde 1997, Amanda habita el movimiento como quien recorre un territorio interior.
Su camino comenzó en la danza-teatro, como una búsqueda sin nombre, un impulso de exploración y revelación. Con el tiempo, ese impulso se transformó en una práctica de vida, en un diálogo constante entre el cuerpo, la memoria y la tierra que la sostiene.
Entre Ibiza, Barcelona, Madrid, Alemania y Holanda, su danza fue madurando, respirando distintas formas —Butoh, Danza Contemporánea, Jazz, Danza Oriental, Skinner Releasing, AnatomÃa Experimental en Movimiento— hasta encontrar en el Butoh su casa:
una danza que no busca mostrarse, sino dejarse atravesar por lo que es.
En el Butoh, Amanda encuentra un silencio fértil, un espacio donde el cuerpo se convierte en espejo del alma, en paisaje en transformación.
AllÃ, la piel escucha, la respiración guÃa, y lo invisible toma forma.
Sus performances nacen para espacios pequeños e Ãntimos —una exposición de arte, una sala silenciosa, un rincón donde la mirada pueda encontrarse con el gesto sin distancia—.
Cada presentación es una ceremonia efÃmera, una ofrenda al instante, una invitación a sentir el movimiento que habita incluso la quietud.
Porque todo vibra.
Incluso cuando nada parece moverse, el corazón late, la sangre fluye, la energÃa danza y la Tierra gira.
Desde esa certeza, Amanda crea: para recordar que somos naturaleza en movimiento, que el cuerpo es nuestro primer hogar, y que en él respira lo sagrado.



